Aunque las novedades en materiales para encimeras de cocina son inmensas, mucha gente sigue siendo fiel a un clásico; el granito. Un material duro, y muy resistente a la abrasión, que será completamente único e irrepetible. Presenta, además, muchas ventajas; su color es inalterable al sol, resiste a la mayoría de los agentes externos, y al rayado. 

En cuanto a su aspecto, puede presentar muchos y muy diferentes tonos, dependiendo de su composición mineral, y del tamaño de los cristales que lo componen. Podemos elegir entre pulido, envejecido, apomazado, abujardado y flameado. Será cuestión, simplemente, de estudiar los gustos y las necesidades del cliente, para encontrar el granito más adecuado para su cocina.

No está tratado químicamente, ni existen residuos sintéticos en él, además de estar siempre frío, lo que hace de las encimeras de este material, el sitio perfecto para manipular alimentos. Además, su extracción y manipulación son siempre respetuosas con la naturaleza, lo que hace que sea sostenible y ecológico.