Disponer de una pequeña buhardilla, puede ser la solución para situar en ella el espacio para los más pequeños. Si la semana pasada veíamos un ejemplo de cómo se creaban dos dormitorios, basándose en la compartimentación del espacio, esta vez mostramos como se opta por la continuidad, para crear un lugar abierto, que compartirán dos hermanas.

De planta alargada, esta buhardilla disponía de un baño. Su decoración se organizó en tres espacios; la zona de dormir, la de trabajo, y el estar.

Todo está organizado como si se tratase de un pequeño apartamento. Disponen de sofás, mesa, una cómoda, y espacio libre para juegos.

Para potenciar la independencia de su espacio, se enfatizó la imagen de pequeña casita de montaña, gracias a elementos tales como las vigas, el ladrillo visto, o las contraventanas.

Las camas se dispusieron en paralelo, creando un pasillo que da acceso al baño. Toda la estancia mantiene un aspecto algo rústico, apostando por los grises y los blancos.