Abrir y cerrar persianas, calentar el agua del baño, iluminar la piscina, cuidar su agua, o regar el jardín, son sólo algunas de las actividades que podemos controlar a distancia, con un simple click.

Automatizar el hogar, controlando nuestros aparatos domésticos mediante un smartphone o una tableta, es algo real, que se ajusta a muchos más bolsillos de los que pensamos. Cada vez son más empresas las que se dedican a estas actividades, de forma que el servicio, además de democratizarse, se ha ampliado. Ahora, el límite sólo lo pone nuestra imaginación -y presupuesto-.

Lo más habitual es centrarnos en las actividades que realizamos a diario, y suponen un esfuerzo, como controlar cortinas o persianas, que se abren y cierran varias veces al día, o iluminar zonas ligeramente alejadas del lugar en el que nos situamos.

Podemos controlar todo a través de paneles fijos, situados en las paredes de nuestra vivienda, o de dispositivos móviles, que nos permitirán tener el control de nuestro hogar, aun situándonos fuera de él, simplemente descargándonos las aplicaciones que nos indiquen los instaladores.