A menudo, cuando optamos por reformar un piso antiguo, tendemos a buscar espacios más amplios, que surgen de la unión de otros. La tendencia es pasar de casas compartimentadas, a estancias abiertas, donde la luz circula, y el espacio se hace protagonista.

Pese a esta decisión, a veces queremos conservar cierta independencia entre dos zonas. ¿Qué sucede cuándo esto ocurre?. Optar por tabiques decorativos, que sean un paso intermedio, puede solucionar nuestro problema. Dejarán pasar la luz, y ejercerán cierto control entre qué se ve, y qué no, además de ser muy decorativos.

Es una solución que a veces se emplea, usando estanterías de obra, pero os proponemos algo más ligero, y totalmente personalizable. Unos tabiques de madera, hechos por un carpintero propio, y cuyo diseño está condicionado por las necesidades del cliente.

Si bien esta opción se presenta en madera, para dar un toque clásico que contraste con la modernidad del espacio, también podemos imaginarla lacada en blanco, teniendo menos presencia, o optando por el color, haciéndose protagonista. ¿Qué os parece?.

 

Fuente: desire to inspire