Como os mencionábamos en entradas anteriores, cuando realizamos nuestras obras de interior, siempre intentamos hacer un estudio exhaustivo de los elementos que nos encontramos en la obra, para poder conservar aquellos que tengan algún valor.

Si ya os hemos mostrado el resultado en una de las viviendas que hemos reformado, con un suelo de madera (también veremos un ejemplo de suelos hidráulicos), esta vez le damos el protagonismo a los radiadores de hierro, que en este caso, fueron decapados, para quitar todas las capas de pintura que habían acumulado con los años. Para su lacado, los propietarios se atrevieron a romper con el clasicismo del blanco o los tonos claros, y apostaron por su opuesto, el negro, de manera que los radiadores juegan un papel fundamental dentro de la decoración de la vivienda. ¡Todos quedamos encantados con el resultado!.

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