Nos encanta el efecto ultraligero de esta mampara, perfecta para aquellos que huyen de las más típicas, en las que la perfilería es un elemento evidente. En este caso, se minimiza gracias a un gran cristal fijo, que simplemente se sujeta por su parte superior, por dos brazos de acero inoxidable. Puro minimalismo, al alcance de todos.

Fuente: nuevo-estilo