Nunca falla. Al arrancar el año nuevo, ya se vuelven virales las top tendencias del futuro sobre las que nos encanta a todos opinar. El sector de la arquitectura no escapa a este ejercicio profético ¡y menos al inicio de una nueva década! Entonces ¿qué podemos esperar ver, de aquí en adelante, en espacios comerciales y oficinas?

“Lo importante será crear un clima erótico” – ilustración de Sempé

Experiencia emocional

La transición disruptiva a la economía digital sigue revolucionando el mundo tal como solíamos entenderlo. No es ninguna novedad. Quien se niega a adaptarse a la evolución tecnológica se enfrenta al mismo destino que los dinosaurios del Cretácico… Sin embargo, con respecto al comercio y la distribución, tampoco asistimos a una lucha a muerte entre las tiendas online y los espacios de ventas físicos. Más bien observamos una cierta sinergia con un denominador común: transformar el mero acto de comprar en una experiencia emocional duradera para el consumidor. Comprar con un solo click sin moverse de casa puede ser todo lo práctico y cómodo del mundo para ciertos productos. Para otros, nada sustituye el contacto directo, verlo, probarlo, tocarlo, recibir un buen asesoramiento de un vendedor experimentado… ¿Quién compraría una casa entera o un coche por Internet, sin más?

“Sala 3D” con paredes inclinadas – Tienda Reiko, Aix-en-Provence.

Click to brick y vice versa

La competencia es ahora tan exacerbada a nivel global que las marcas deben cuidar y nutrir la lealtad de sus clientes; estos últimos invierten en prioridad en marcas que les inspiran y con las que comparten valores y viven experiencias únicas. El marketing emocional ha hecho brotar una diversidad sin precedentes de conceptos, desde el pop-up (tienda efímera) hasta el Hej Home Experience de Ikea (un espacio donde los clientes pueden experimentar los productos de la marca sueca), pasando por el flagship futurista, los work cafes de sucursales de bancos, los espacios de “prueba y juega”, los escaparates “instagramables”… Con la apertura de la primera librería de Amazon en Seattle hace cuatro años, el fenómeno del Click-to-brick (o la conversión a espacios físicos de una parte del negocio de marcas que nacieron online) no ha parado de crecer para aprovechar la tendencia del marketing experiencial. Al mismo tiempo las tiendas físicas se llenan de herramientas tecnológicas (apps, realidad virtual, realidad aumentada…), para seducir a las nuevas generaciones de consumidores que nacieron con un cerebro inquieto y un móvil entre las manos.

Suelo de resina en un local comercial

Forma y función, siempre juntas

Sin embargo, no todo vale para todo el mundo; en materia de creatividad, más vale poner el ego al servicio de un proyecto que al revés… Demasiados proyectos, por querer dejar al cliente con la boca abierta, lo han hecho…pero de disgusto. En última instancia, la forma y la función deben ir siempre juntas, por lo que cualquier tipo de innovación debe implementarse teniendo en cuenta al cliente y, sobre todo, el uso que se va a hacer de un espacio. Si vamos a reformar un espacio muy transitado, que puede estar sujeto a suciedad y manchas, entonces vale la pena priorizar superficies fáciles de limpiar sobre un revestimiento con efecto “wow”. Las superficies laminadas de alta presión, por ejemplo, son fáciles de limpiar y se pueden obtener con acabados estéticamente agradables.

Apuesta por el triple balance

Sala de reunión con pared vegetalizada

Otra tendencia que marcará la arquitectura interior -y que personalmente respaldo- es la del triple balance o la sostenibilidad económica, social y medioambiental. La necesidad de reducir el impacto que nuestra actividad está produciendo en el ecosistema se traducirá por privilegiar siempre que sea posible la luz natural, materiales y fuentes de energía renovables, elementos decorativos vegetales y sistemas para racionalizar el consumo de agua, entre otras cosas. En cuanto al bienestar social, son cada vez más populares los espacios de trabajo abiertos y hasta colaborativos. Después de todo, pasamos un tercio de nuestra vida en el trabajo, así que vale la pena pensar en promover el bienestar, máxime si entendemos que los espacios de trabajo saludables revierten en más rentabilidad.

Más madera…

La apuesta por abrir una carpintería “in-house”, hace ya unos cuantos años, fue justamente para responder a la demanda creciente de una clientela exigente que opta por una decoración de origen local y artesanal. Saben que este tipo de producto de calidad les durará más y, por consiguiente, generará menos residuos. La madera es uno de los materiales que menos residuos produce, por lo que será entre las tendencias sostenibles más populares de los próximos años.