Reforma tanto del exterior como el interior de la Casa del Barco, obra proyectada por el arquitecto Rafael Bergamín en 1934. Bello ejemplo de la arquitectura racionalista madrileña, hoy sede de la Real Embajada de Tailandia.

Una parte de los trabajos abarcaron la restauración completa de las fachadas del edificio, así como módulos exteriores (terrazas, rampas de accesos, escaleras, fuentes decorativas…), incluyendo una obra de paisajismo menor en los jardines.  En el interior, destacan los trabajos de  restauración completa de toda la carpintería, incluyendo los revestimientos de suelos y paredes de los salones y vestíbulos, puertas correderas, así como la producción de una parte del mobiliario a medida.