Aunque en las revistas de decoración son las grandes ausentes, lo cierto es, que las televisiones forman parte de los salones de, prácticamente, todas las casas, y no podemos olvidarnos de ellas cuando pensamos en la distribución de nuestra vivienda, ya que el mueble que la contendrá, serán uno de los principales elementos de la estancia.

Obra realizada en la C/Zeus. Axioma Arquitectura Interior

Siempre pensando en su impacto en la decoración, pero sobre todo, siendo prácticos, en lograr un ángulo de visión adecuado, podemos pensar en integrarla en la pared, en hacer un mueble a medida, o, por ejemplo, colocarla sobre un mueble bajo.

Crear una estantería a medida en la pared, distribuida de tal forma, que en la zona más adecuada, se deja un hueco para colocar la televisión. Así, además de integrarla, nos evitaremos el engorroso asunto de dejar cables a la vista.

A menudo, la situación de la estancia hace que la zona de estar, naturalmente, se conforme en torno a una chimenea. La televisión, a menudo, pide su espacio sobre ella.

Una de las opciones más utilizadas, es la de optar por un mueble bajo que albergue una zona de almacén, donde poder situar los demás aparatos electrónicos que suelen acompañar a la televisión.

Cuando no contamos con demasiado espacio,  la opción perfecta es utilizar una televisión plana que colgar, o, situarla sobre una estrecha balda en la pared (será perfecto que su color sea el mismo, para que se confunda con ella), a la que podremos añadir otras más en la zona de abajo, para conseguir espacio de almacenaje, sin utilizar más espacio del mínimo necesario.

Fuente: micasa revista

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