Cada vez son más los profesionales que se animan a trabajar desde casa, para lo que es necesario que alguna de las habitaciones haga las veces de despacho. Es frecuente que la más pequeña sea la que se destine a ese uso, por lo que aprovechar el espacio es fundamental.

En este caso, el despacho era una habitación estrecha, de manera que se ha optado por situar todo el mobiliario en uno de los frentes. La estética elegida tiene un caracter muy industrial, gracias a los colores y los materiales elegidos.

En uno de los frentes estrechos, se ha situado una estantería muy ligera, del mismo color que la pared, para que su presencia sea muy sutil, mientras que a su lado, descansando sobre la pared, un original panel de vidrio serigrafiado sirve como pizarra, o panel para notas, además de tener un marcado carácter decorativo.

La mesa es el elemento con más importancia dentro de la habitación. Nos encanta el panel blanco situado en la pared. Una forma perfecta de tener todo ordenado, y a mano.