Cada vez es más habitual ver que los vestidores forman parte de la habitación. A veces, al no disponer de un espacio determinado para ellos, directamente convertimos áreas de nuestro espacio de dormir, en zona de almacenaje para ropa. Haciéndolo de una manera pensada, además de cómodo, puede resultar muy decorativo.

En esta solución, a base de módulos creados con cestas y barras de colgar, ganamos un frente de armario donde antes había una pared vacía. Las zonas más bajas admiten contenedores opacos, mientras en las altas, lo mejor es tener a la vista lo que guardamos.

Una solución fácil y que no compromete, es colocar burros en los espacios que la habitación lo permita. Pueden ser enfrentados a una pared, o exentos, en las zonas donde haya espacios. Desde percheros de madera, o galanes de noche, a los más típicos, metálicos, cualquier solución será decorativa.

Una idea tan industrial, organizada a nuestra manera, puede darnos una dosis de almacenaje extra, aportando un carácter muy especial al dormitorio.

Fuente: Mi Casa