Esta vez, acercamos a nuestra sección “Antes & Después”, un ejemplo sencillo, pero muy efectivo. El cambio que sufre una cocina, mediante, a grandes rasgos, una mano de pintura a su mobiliario.

Si nos fijamos en las fotos, en realidad, es algo más complejo que eso, pero podemos ver como la imagen del espacio ha cambiado por completo, sin invertir una suma importante, ni hacer obra. Lijar y teñir el suelo, dar otro aire a las paredes, con una combinación de dos colores y texturas, y hacer una renovación de los electrodomésticos, que pasan a ser de acero. Por lo demás, el cambio verdaderamente significativo es pasar de unos muebles en madera natural, a otros blancos, que contrastan con un suelo oscurecido, y dan mucha más luz a la habitación. ¿Os animáis?.